Campaña por Impuesto a Multimillonarios en California
En los márgenes del condado de Los Ángeles, Karen Sanchez busca firmas para incluir en la boleta electoral de noviembre una propuesta de "impuesto a multimillonarios". Patrocinada por su sindicato, SEIU – United Healthcare Workers West, la medida busca imponer un impuesto único del 5% sobre la riqueza de los más de 200 multimillonarios del estado. El objetivo es compensar la pérdida de fondos federales para hospitales y servicios de emergencia, además de financiar la educación pública y programas de asistencia alimentaria.
Sanchez reporta una respuesta positiva de los ciudadanos. "La gente pregunta, '¿Por qué solo una vez, por qué no les estamos cobrando más a menudo?' Otros dicen, '¿Por qué solo el 5%?'", comentó Sanchez. "Muchos piensan, 'Esto debería ocurrir a mayor escala y con más frecuencia'." Este sentimiento refleja una creciente demanda de mayor equidad fiscal.
Expansión de la Iniciativa Fiscal a Nivel Nacional
La iniciativa de gravar la riqueza de los multimillonarios no se limita a California. Al menos en 10 estados, se están organizando campañas ciudadanas para implementar impuestos a la riqueza que financien escuelas, prisiones y otros servicios sociales. En marzo, el estado de Washington aprobó su primer impuesto sobre la renta, dirigido a aproximadamente 20,000 hogares millonarios.
Estados como Massachusetts y Minnesota ya cuentan con leyes de impuestos a la riqueza, cuyos fondos se destinan a programas preescolares, comidas escolares K-12 y mejoras en infraestructura de transporte y carreteras. La creciente popularidad de estas medidas subraya una tendencia nacional hacia la búsqueda de fuentes de financiamiento alternativas y más progresivas.
Apoyo Legislativo y Percepción Pública
El interés en los impuestos a multimillonarios se extiende más allá del ámbito estatal, alcanzando ciudades, condados y el nivel federal. En marzo, el Senador Bernie Sanders y el Representante Ro Khanna introdujeron el "Make Billionaires Pay Their Fair Share Act", un proyecto que propone un impuesto anual del 5% sobre la riqueza de los multimillonarios.
"No se trata solo de gravar a los multimillonarios", afirmó Khanna. "Se trata del hecho de que los multimillonarios destinan millones de dólares a apoyar compañías privadas de seguros de salud, contratistas de defensa privados, la guerra en el extranjero, la desregulación y la represión de sindicatos. Los estadounidenses entienden que hay una falta de equidad en Estados Unidos". Esta declaración resalta la percepción de que el sistema económico actual favorece desproporcionadamente a los más ricos.
Los políticos y activistas que impulsan estas propuestas buscan capitalizar el creciente descontento de los ciudadanos con la desigualdad económica. Una encuesta de Data for Progress del otoño pasado reveló que el 70% de los encuestados, independientemente de su edad o afiliación política, coincidió en que "nuestro sistema económico está amañado a favor de las corporaciones y los ricos".
Esta percepción se sustenta en hechos económicos concretos. Las fortunas de los multimillonarios han alcanzado máximos históricos, especialmente durante administraciones como la de Trump, quien impulsó y firmó recortes fiscales en 2017 y 2025 que beneficiaron significativamente a los más acaudalados. La propuesta de impuestos a la riqueza busca reequilibrar esta balanza.
La movilización ciudadana, como la de Karen Sanchez, y el respaldo legislativo, como el de Sanders y Khanna, indican un movimiento coordinado para abordar la concentración de riqueza y redirigir recursos hacia el bienestar social y la inversión pública. La discusión sobre la "justicia fiscal" se ha convertido en un tema central en el debate político estadounidense.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha expresado su oposición a la propuesta de impuesto a multimillonarios en su estado, lo que añade una capa de complejidad política a la iniciativa. Sin embargo, el impulso popular y la evidencia de que los impuestos a la riqueza pueden financiar servicios esenciales sugieren que este debate continuará ganando terreno en la agenda pública.
Este artículo es un análisis y síntesis de información internacional. Fuente original: The Guardian